Nueva York construirá un parque eólico marino

South Fork Wind podría comenzar a funcionar durante los primeros meses de 2024 para abastecer a Nueva York y a sus alrededores.
Nueva York

Nueva York, como parte de su compromiso con el medioambiente para alcanzar un 70% de energía renovable en el 2030, avanza en la construcción de un parque eólico marino. Este proyecto constituirá una de las primeras experiencias de esta industria en el agua y se buscará aumentar la cantidad de centrales en el resto del mundo. 

Las turbinas, de un tamaño mucho mayor que las clásicas, se hallan en proceso de ensamblaje en Nueva Londrés, en Connecticut. Finalizado este proceso, Nueva York las enviará aproximadamente 24 kilómetros mar adentro para que se lleve a cabo la última instalación que conformará el establecimiento. 

En qué consistirá el parque eólico marino en Nueva York

South Fork Wind, como se lo ha llamado, se encontrará en medio del Océano Atlántico. La empresa belga DEME se encargó de instalar los cables de exportación submarinos que permitirán manejar lo que ocurre bajo el agua desde tierra firme. Para esto se necesitaron de buques y de investigaciones para eliminar equipos fantasmas que debieran ser eliminados del trayecto. 

En este proceso se tendió un tramo nearshore del cable de exportación, que tiene unos 52 kilómetros de largo, para luego continuar con la parte offshore. La profundidad de los cables se halla entre 1,2 y 1,8 metros. Se estima que podrían producir hasta 132 megavatios (MW) de energía para la población local. 

Un mapa que explica cómo se ubicarán los elementos del parque.

El diario The New York Times reportó que se produjeron retrasos importantes en la instalación de las turbinas. De todas formas, aunque falte casi un mes para que termine el año, se estima que la electricidad generada en el parque comience a fluir antes de comenzar el 2024. 

Cuál es la finalidad del proyecto

La construcción de un parque eólico marino es tan ambiciosa como cara, aunque trae múltiples beneficios. Se necesitaron de más de 300 millones de dólares para llevar a cabo todo el proceso. Orsted y Eversource, los dos desarrolladores se comprometieron a invertir 100 millones de dólares cada uno, mientras que Nueva York (con la ayuda del gobierno de Estados Unidos) se encargaría del resto. 

Pese a que se debe desembolsar una enorme cantidad de dinero, esto refuerza la implicación del país norteamericano para impulsar la utilización de las energías limpias y sostenibles, algo a lo que se comprometió durante el Acuerdo de París. 

De hecho, el gobernador Led Lamont consideró que se trataba de una inversión a futuro debido a que se conseguirá. “Los puertos de aguas profundas de Connecticut, acceso directo al agua y una larga historia de manufactura avanzada hacen de nuestro estado un lugar natural para proyectos de energía eólica marina que sirvan a todo Nueva York y Nueva Inglaterra”, destacó. 

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